Edging
PrácticasTambién llamado: tease and denial, control del orgasmo, orgasm control
El edging es el juego de llevar a la pareja cerca del clímax y luego parar, varias veces; con el tease and denial se convierte en un juego de poder.
Edging viene del inglés edge, «borde»: designa la costumbre de acercarse al clímax y parar justo antes, para luego volver a empezar. Se puede practicar a solas, como ejercicio para conocer mejor el propio cuerpo, o en pareja.
Tease and denial
En el BDSM el edging se convierte a menudo en tease and denial, «provocar y negar»: una persona decide cuándo y si la otra podrá llegar al orgasmo. El permiso puede llegar al final de la noche, al día siguiente o no llegar nunca, según reglas fijadas de antemano. Se combina a menudo con el caging, con pequeñas tareas o con el juego opuesto, el forced orgasm.
Por qué gusta
La espera lo hace todo más intenso: las sensaciones se acumulan y el deseo crece. Quien controla vive el placer de dirigir y de la paciencia; quien es controlado, el del abandono, la disciplina y la recompensa final. Muchas parejas lo usan también para salir de la rutina y alargar la intimidad.
Seguridad y consentimiento
- Acordad antes las reglas: cuántas veces, durante cuánto tiempo y si el permiso final está previsto o no.
- Aquí también vale la palabra de seguridad: la frustración y las súplicas forman parte del juego; una petición real de parar, no.
- Escuchad al cuerpo: las molestias o el dolor que persisten después del juego no son normales.
- El control prolongado durante varios días hay que renegociarlo a menudo, porque el ánimo y el deseo cambian.
Es una práctica en general de bajo riesgo físico, pero de gran intensidad emocional: un poco de aftercare y una charla final ayudan a cerrarla bien.