Forced orgasm
PrácticasTambién llamado: orgasmo forzado, overstimulation
El forced orgasm es un juego consensuado en el que quien domina lleva a su pareja al orgasmo incluso más allá de su aparente voluntad, a menudo después de atarla.
El nombre puede llevar a engaño: el forced orgasm, «orgasmo forzado», no tiene nada de forzado en el sentido real de la palabra. Es un juego de rol acordado en el que una persona, a menudo atada o inmovilizada, recibe estímulos que no puede controlar, mientras su pareja decide el ritmo y la duración. Lo «forzado» es una ficción compartida, construida sobre un consentimiento preciso.
Variantes
Es lo contrario del edging: en lugar de negar el placer, se concede en abundancia, a veces varias veces seguidas hasta hacerlo casi abrumador. Puede ser breve y juguetón o convertirse en una verdadera prueba de resistencia, siempre dentro de los límites fijados de antemano. A menudo se usan vibradores u otros juguetes, y se combina con el bondage.
Por qué gusta
Quien lo recibe vive la pérdida de control sobre su propio cuerpo como una liberación: no tiene que hacer nada, solo sentir. Quien lo guía disfruta leyendo y conduciendo las reacciones de la otra persona. Es una práctica que pone en el centro el placer, no el dolor.
Seguridad y consentimiento
- La palabra de seguridad es fundamental, porque las protestas forman parte a menudo del juego: debe ser una palabra que no se confunda con ellas.
- Si la persona está atada o amordazada, hace falta una señal no verbal acordada.
- La sensibilidad después del clímax puede convertirse en molestia o dolor: observad las reacciones y haced pausas.
- Valen todas las reglas del bondage: nunca dejar sola a una persona atada, tijeras a mano.
Después de una escena tan intensa el aftercare es importante: agua, descanso y unas palabras para volver con calma.