Límites (hard y soft limits)
FundamentosTambién llamado: hard limit, soft limit, límites infranqueables
Los límites son las fronteras de cada persona en el BDSM: los hard limits son infranqueables; los soft limits, cosas que solo se abordan con cautela o en ciertas condiciones.
Cada persona tiene sus fronteras, y en el BDSM se llaman límites. Conocerlos, decirlos y respetarlos es lo que permite jugar con intensidad sin hacerse daño. Normalmente se distinguen dos tipos.
Hard limits y soft limits
- Hard limit, o límite infranqueable: algo que no se hace, y punto. No se discute durante la escena y no se «prueba a ver qué pasa». Puede ser una práctica, una palabra, una zona del cuerpo, un tema.
- Soft limit, o límite flexible: algo que incomoda, asusta o despierta curiosidad, y que solo se puede abordar con mucha cautela, en ciertas condiciones, con una persona de confianza o quizá más adelante.
Junto a los límites están los deseos: lo que se querría probar, lo que encanta. Muchas parejas usan listas de prácticas y marcan cada una con «sí», «quizá» o «no».
Por qué son importantes
Los límites no son un obstáculo para el juego, son su marco. Saber dónde está la frontera permite a quien se somete dejarse llevar y a quien domina conducir sin miedo a hacer daño. También quien domina tiene sus propios límites, y hay que respetarlos igual.
Cómo gestionarlos
- Habladlo antes, con la mente despejada, no en mitad de una escena.
- Los límites pueden cambiar con el tiempo: un soft limit puede convertirse en un sí, pero también un sí puede convertirse en un no.
- Acercarse a un soft limit solo se hace después de haberlo hablado abiertamente, nunca por sorpresa.
- Quien ignora un hard limit está violando el consentimiento, no jugando.
En Corda Rossa conviene indicar tus límites ya en el anuncio o en las primeras conversaciones: es una forma rápida de encontrar personas compatibles.