Perfiles falsos y estafas: cómo reconocerlos y defenderse

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La mayoría de las personas que conoces online es sincera, pero quien estafa sigue guiones que se repiten. Reconocerlos te permite pararte a tiempo, sin renunciar a conocer gente nueva.

Las estafas en las webs de contactos se aprovechan de lo que nos hace humanos: el deseo, la curiosidad, la necesidad de sentirnos elegidos. En las webs para adultos, quien estafa tiene un arma más: la vergüenza. Caer en una trampa no es cuestión de ingenuidad: los guiones están estudiados y afectan a personas de todas las edades y experiencias. Aprender a reconocer los perfiles falsos y los trucos más comunes es la mejor defensa.

Las señales de un perfil falso

Ninguna señal por sí sola es una prueba, pero cuantas más se suman, más conviene ser prudente:

  • Fotos demasiado perfectas, de sesión fotográfica o de revista, todas con el mismo estilo y ninguna tomada en la vida cotidiana.
  • Un perfil nuevo y casi vacío, con una descripción genérica que podría valer para cualquiera.
  • Respuestas que no tienen nada que ver con lo que has escrito, como si siguieran un guion.
  • Cumplidos sin parar y declaraciones intensas después de pocos mensajes.
  • Peticiones de fotos íntimas ya en los primeros mensajes, o fotos subidas de tono enviadas sin que tú las hayas pedido: a menudo son el primer paso de un chantaje.
  • Historias dramáticas o complicadas: un trabajo en el extranjero, una emergencia, una cuenta bloqueada.
  • Detalles que cambian, como la edad, la ciudad o la profesión, y excusas continuas para evitar una videollamada o una cita.

Una comprobación útil es la búsqueda inversa de imágenes, que muchos buscadores ofrecen gratis: si la misma foto aparece con otro nombre, en una web de modelos o en un catálogo, ya tienes tu respuesta.

La prisa por pasar a WhatsApp o Telegram

Una de las señales más frecuentes es la insistencia en salir enseguida de la web y continuar en WhatsApp, Telegram u otra app. El motivo es sencillo: fuera de la web ya no hay bloqueos, denuncias ni normas, y quien estafa consigue tu número, que a menudo lleva a tu nombre, a tus fotos y a tus contactos.

Una persona de buena fe entiende que prefieras esperar. En Corda Rossa los contactos no se escriben en el texto público y solo se comparten con quien tú elijas, cuando tú lo decidas. Hasta entonces, el chat de la web es más que suficiente.

Dinero, recargas y «tributos»

Tarde o temprano, en casi todas las estafas, llega una petición de dinero. Puede presentarse de mil formas: un préstamo por una emergencia, el billete de tren para venir a verte, una recarga del móvil, una tarjeta regalo, una cantidad para desbloquear un paquete o una herencia. A veces es una inversión en criptomonedas que promete ganancias seguras.

En el ambiente BDSM la petición puede disfrazarse de juego: un «tributo» para demostrar devoción antes incluso de conoceros. En Corda Rossa cualquier forma de pago está prohibida, así que quien lo pide ya está infringiendo las normas. Cuidado también con el guion contrario: quien promete dinero, quizá en el papel de benefactor generoso, y luego pide una pequeña cantidad para «desbloquear» el pago.

La regla es sencilla: a una persona conocida online no se le envía dinero, códigos, recargas ni tarjetas regalo. Nunca.

Sextorsión: el chantaje con fotos íntimas

La sextorsión es un chantaje. Tras un intercambio de fotos íntimas o una videollamada, quizá grabada a escondidas, el estafador amenaza con enviar las imágenes a familiares, compañeros de trabajo o amigos si no pagas. A menudo muestra la lista de tus contactos en redes sociales para parecer más creíble y mete prisa con plazos de pocas horas.

Si alguien te chantajea con fotos o vídeos íntimos, no pagues y no borres nada. Pagar no detiene el chantaje: normalmente lleva a nuevas peticiones. La víctima eres tú, no tienes nada de lo que avergonzarte, y la Polizia Postale (la policía italiana especializada en delitos informáticos) —como las unidades de delitos telemáticos de la policía de tu país— se ocupa cada día de casos como el tuyo.

Esto es lo que debes hacer, paso a paso:

  1. Corta todo contacto y no respondas a las amenazas.
  2. Conserva las pruebas: capturas de pantalla de la conversación, del perfil, del nickname, de los números y de posibles datos de pago.
  3. Bloquea y denuncia el perfil en la web y en todas las plataformas desde las que te haya contactado.
  4. Acude a la Polizia Postale y presenta una denuncia: también puedes empezar desde su comisaría online. Si vives fuera de Italia, acude a la policía de tu país.
  5. Háblalo con una persona de confianza: afrontarlo entre dos es más fácil.

Si temes que se difundan tus imágenes íntimas, en Italia también puedes notificarlo al Garante per la protezione dei dati personali (la autoridad italiana de protección de datos), que puede intervenir ante las plataformas. Difundir imágenes íntimas sin consentimiento es un delito.

Enlaces sospechosos y falsas webs de verificación

Otra trampa muy extendida es el enlace. Llega en el chat con una excusa creíble: «verifica tu edad para ver mis fotos», «regístrate en esta web de seguridad, así sé que eres una persona real», «descárgate esta app para la videollamada». La página parece seria, quizá con un logotipo tranquilizador, y pide los datos de la tarjeta «solo para una verificación, no se te cobrará nada».

En realidad esas webs activan suscripciones caras y difíciles de cancelar, roban los datos de la tarjeta o instalan programas maliciosos en el móvil. Lo mismo vale para las páginas que imitan la de inicio de sesión de una web que usas, para robarte la contraseña. Corda Rossa nunca te pide datos de pago: un miembro que te invita a «verificarte» en otro sitio es siempre una señal de alarma.

Qué hacer: bloquear, denunciar, proteger tus datos

Si un perfil te parece falso o una conversación toma un mal cariz, no hace falta tener la certeza para actuar:

  • Deja de responder: no le debes explicaciones a nadie.
  • Bloquea a la persona, desde el chat o desde su perfil.
  • Denuncia el mensaje desde el chat, con la banderita que hay al lado: el moderador solo ve ese mensaje, no el resto de la conversación. Si el problema es la persona, denuncia también su perfil.
  • No envíes nunca documentos de identidad, selfis con el documento, tu número de identificación fiscal, datos bancarios ni fotos de la tarjeta.
  • Si has abierto un enlace sospechoso o has introducido la contraseña en otro sitio, cámbiala enseguida y activa la verificación en dos pasos.
  • Si ya has pagado, contacta enseguida con tu banco y presenta una denuncia.

Denunciar no es chivarse: un perfil falso al que nadie detiene contigo lo intentará con otra persona.

En Corda Rossa los anuncios, las descripciones y las fotos se revisan antes de publicarse, y un contenido denunciado por un miembro se suspende de inmediato a la espera de verificación. Pero ninguna revisión sustituye a tu prudencia: quédate en el chat de la web hasta que confíes, no envíes nunca dinero y, si algo no te cuadra, bloquea y denuncia.

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